“¿Quién es el niño? Es una reproducción del hombre, que posee aquel brote como su propiedad incuestionable. Nunca un esclavo ha sido tan propiedad del dueño, como el niño lo es del adulto. Nunca ha habido un siervo cuya obediencia fuera cosa indiscutible y perpetua como la del niño al adulto. Nunca las leyes olvidaron los derechos del hombre como frente al niño. Nunca ha habido un obrero que tuviera que trabajar así como quisiera su dueño, sin apelación posible, como el niño. El obrero tiene sus horas de libertad y un refugio familiar, en que la voz humana encuentra eco en algún corazón. Nunca nadie trabajó como el niño, siempre sometido al adulto que le impone la longitud de su trabajo y la longitud de su sueño segun sus propios criterios inapelables.

El niño fue juzgado socialmente como un ser “inexistente” en sí mismo: por eso se deseó que los niños pudieran vivir en la casa confortable de los adultos, con la mamá próvida y el papá trabajador, capaces de cuidarlo; y que las escuelas reflejaron lo más posible el estado familiar: esta pareció la opción más optimista que fue posible formular para ellos.

Pero el niño, como personalidad en sí misma, diferente del adulto, no se había asomado jamás al proscenio del mundo. Casi toda la moral y la filosofia de la vida se orientó sobre el adulto: las cuestiones sociales de la infancia fueron tratadas como ramas del adultismo.

El niño como personalidad importante en sí misma ( y que tiene que satisfacer  necesidades diferentes del adulto para alcanzar las altísimas finalidades de la vida) nunca fue considerado. El niño fue visto como un débil ayudado por el adulto -nunca como una personalidad humana- sin derechos, oprimido por el adulto.

El niño como hombre que trabaja, como víctima que sufre, como compañero mejor que nosotros, que nos sostiene en el camino de la vida es una figura todavía desconocida. Sobre ella existe una hoja blanca en la historia de la humanidad.

Es esta hoja blanca la que nosotros queremos empezar a llenar.”

 

De M. Montessori “El niño en familia” p.3 version italiana